Querétaro. En el XV Domingo del Tiempo Ordinario, la Diócesis de Querétaro difundió el mensaje del Evangelio según San Lucas (10, 25-37), en el que Jesús enseña el verdadero sentido del amor al prójimo, sin distinción de raza o condición social, a través de la parábola del Buen Samaritano.
Durante esta lectura, Jesús es interrogado por un doctor de la ley que, buscando ponerlo a prueba, le preguntó qué debía hacer para alcanzar la vida eterna. La respuesta del Maestro fue clara: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”.
Para precisar quién es el prójimo, Jesús narró la historia del hombre que, tras ser asaltado y herido en el camino de Jerusalén a Jericó, fue ignorado tanto por un sacerdote como por un levita, representantes de los grupos religiosos de la época. Fue un samaritano —considerado extranjero y despreciado por los judíos— quien se compadeció, curó sus heridas y costeó su cuidado.
Este pasaje cobra especial relevancia en tiempos actuales, cuando con frecuencia se busca dividir a las personas por ideologías o intereses políticos. El Evangelio recuerda que el amor al prójimo no debe tener fronteras ni prejuicios, y que la verdadera caridad se manifiesta con acciones concretas, como las del samaritano que no dudó en auxiliar a un desconocido.
La Diócesis hizo un llamado a los fieles para practicar el mandamiento del amor con obras, poniendo siempre en primer lugar la compasión y el servicio desinteresado, tal como lo indicó Cristo: “Anda y haz tú lo mismo”.






