Querétaro. La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), a través de su Facultad de Ciencias Naturales (FCN), reafirma su compromiso con la protección del patrimonio biológico del estado mediante el Banco de Germoplasma-UAQ, un espacio dedicado al resguardo y estudio de especies vegetales nativas que constituye un baluarte para la conservación de la biodiversidad local.
Inaugurado en 2013, este Banco tiene como objetivo central preservar la diversidad genética de plantas, asegurando su mantenimiento en condiciones controladas para evitar su extinción. De acuerdo con Rosalinda González Santos, responsable del proyecto y profesora investigadora de la Licenciatura en Biología, disponer de germoplasma es crucial para la reintroducción de vegetación que haya desaparecido de su entorno natural, así como para contar con una base genética que impulse investigaciones orientadas a mitigar el impacto del cambio climático.
La estrategia de trabajo de este centro se fundamenta en la conservación ex situ de muestras genéticamente representativas. Éstas se almacenan a temperaturas que oscilan entre -5 °C y -20 °C, con un 10% de humedad relativa, lo que permite mantener su viabilidad a largo plazo. Posterior a su colecta, las semillas son sometidas a pruebas de germinación, caracterización morfológica y molecular, además de evaluaciones que identifican su resistencia a sequías, heladas, inundaciones, plagas y enfermedades.
Dentro del acervo del Banco destaca una valiosa colección de granos de maíz autóctonos, en particular de la Sierra Gorda y Amealco de Bonfil, como la raza ratón y los elotes cónicos, respectivamente. También se resguardan semillas de chile, calabaza y frijol, este último objeto de un exhaustivo estudio que catalogó todas las razas presentes en Amealco.
En el ámbito de las especies silvestres, el Banco conserva amaranto, bromelia y semillas aladas que se dispersan por el viento. Cabe subrayar que la recolección de estos ejemplares se realiza con extrema cautela para no comprometer el equilibrio ecológico ni las poblaciones originales.
Así, la UAQ consolida un espacio que no sólo protege el legado natural de Querétaro, sino que también promueve la seguridad alimentaria y fortalece la resiliencia ambiental ante los desafíos globales.






