Querétaro. La Diócesis de Querétaro compartió el mensaje correspondiente al quinto domingo de Pascua, tomado del texto según San Juan (14, 1-12), en el que se resalta un llamado claro a la fe, la confianza en Dios y la centralidad de Cristo como guía espiritual.
En el pasaje, Jesús exhorta a sus discípulos a no perder la paz en medio de la incertidumbre, recordándoles que la fe no sólo debe depositarse en Dios, sino también en su palabra. Subraya que en la casa del Padre hay lugar para todos, y que su partida tiene como propósito preparar ese espacio para quienes le siguen, reafirmando así una visión trascendente de la vida y del destino humano.
Asimismo, ante las dudas de Tomás y Felipe, Cristo responde con una afirmación contundente que ha marcado la doctrina cristiana: Él es “el camino, la verdad y la vida”, dejando en claro que no hay acceso al Padre sino a través de su persona. Este mensaje refuerza una enseñanza fundamental sobre la necesidad de una fe firme, alejada de relativismos, y centrada en la verdad revelada.
El texto también destaca la unidad entre el Hijo y el Padre, enfatizando que las obras realizadas por Jesús son testimonio de esa comunión divina. En este sentido, se invita a los creyentes a reconocer no sólo las palabras, sino también los hechos como evidencia de la presencia de Dios.
Finalmente, se plantea una exigencia espiritual: quien crea en Cristo está llamado a continuar su obra, incluso de manera más amplia, lo que implica una responsabilidad personal en la vivencia auténtica de la fe y en la construcción de una sociedad basada en principios sólidos.






