Querétaro. La Diócesis de Querétaro compartió el mensaje correspondiente al Tercer Domingo de Pascua, centrado en el pasaje de los discípulos de Emaús, contenido en San Lucas (24, 13-35), en el que se recuerda una de las escenas más significativas de la resurrección de Cristo.
En el texto, se narra cómo dos discípulos caminaban hacia Emaús con tristeza y desconcierto por la muerte de Jesús, sin reconocer que era el propio Señor resucitado quien se acercaba a ellos para acompañarlos en el camino. La narración subraya el desconcierto de los seguidores de Cristo ante los acontecimientos recientes en Jerusalén, así como la dificultad humana para comprender el sentido del sufrimiento a la luz de la fe.
El pasaje cobra especial relevancia en el tiempo pascual porque muestra que Cristo se hace presente no sólo en la explicación de las Escrituras, sino también en el partir del pan, momento en el que los discípulos finalmente lo reconocen. La escena reafirma para los fieles católicos la centralidad de la Eucaristía y el valor de la Palabra como guía frente a la incertidumbre y la desesperanza.
Con esta difusión, la Iglesia queretana retoma uno de los relatos más emblemáticos de la Pascua, en el que se pone de relieve que la fe auténtica exige perseverancia, apertura del corazón y confianza en Dios, aun en medio de la confusión. El mensaje concluye con el testimonio de los discípulos, quienes regresan a Jerusalén para anunciar que verdaderamente el Señor ha resucitado.






