España. El tradicional desfile militar por el Día de la Fiesta Nacional 2025 se celebró este domingo en Madrid, presidido por el rey Felipe VI, acompañado de la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Aunque el evento se desarrolló sin incidentes meteorológicos, la jornada estuvo marcada por la tensión política, las ausencias notables y los abucheos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Desde primeras horas de la mañana, los ciudadanos congregados en el Paseo del Prado mostraron su descontento con el jefe del Ejecutivo, cuya presencia ni siquiera fue anunciada por megafonía, pero fue suficiente para que se escucharan silbidos y gritos de protesta. A pesar de la solemnidad del acto y de los esfuerzos del Gobierno por mantener una imagen institucional, el malestar popular volvió a hacerse evidente en una de las celebraciones más simbólicas de la unidad nacional.
El líder de Vox, Santiago Abascal, optó por no asistir al desfile ni a la recepción real posterior, al considerar que hacerlo implicaría “blanquear un Gobierno corrupto y peligroso”. Desde la plaza de Colón, Abascal justificó su ausencia y reiteró que no compartirá actos institucionales con Sánchez. “No podemos fingir normalidad ante una mafia política”, declaró, subrayando que su decisión no es una ofensa al Rey, sino una defensa de la dignidad nacional.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, sí asistió al desfile acompañado por la portavoz del grupo en el Congreso, Ester Muñoz, y aprovechó la ocasión para enviar un mensaje conciliador pero con evidente crítica al Ejecutivo: “España no es de unos contra otros. Es de todos. Sintámonos orgullosos de nuestra historia común”.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, también arremetió contra Sánchez por el mensaje conmemorativo que publicó en redes sociales, en el que omitió la bandera nacional en las imágenes alusivas a la fecha. “Sánchez ha decidido no ser el presidente de todos los españoles y alimenta la guerra de trincheras y de odios”, reprochó Ayuso.
En total, participaron 3 mil 847 efectivos de las Fuerzas Armadas, 74 aeronaves, 162 vehículos y 229 caballos. Este año se rindió homenaje especial a la Unidad Militar de Emergencias (UME) por su 20º aniversario, con dos batallones desfilando a pie. Miles de ciudadanos ondearon banderas nacionales y vitorearon a los cuerpos de seguridad, en una clara muestra de respaldo a las instituciones militares frente a la creciente división política.
La Fiesta Nacional volvió a evidenciar que, mientras la Corona y las Fuerzas Armadas siguen siendo símbolos de cohesión y orgullo para los españoles, el Gobierno de Pedro Sánchez continúa siendo objeto de rechazo y desaprobación popular en actos que deberían unir al país.






