Querétaro. La Diócesis de Querétaro compartió el Evangelio correspondiente al Vigésimo Octavo Domingo del Tiempo Ordinario, tomado de San Lucas (17, 11-19), donde se narra la curación de diez leprosos por parte de Jesús, destacando la gratitud de uno solo: un samaritano.
El pasaje recuerda que mientras los diez hombres enfermos fueron sanados, únicamente uno regresó para dar gracias a Dios y postrarse ante Cristo. Jesús, sorprendido, pronunció una enseñanza profunda sobre la fe y la gratitud: “¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios? Levántate y vete. Tu fe te ha salvado”.
Desde la Diócesis se invita a los fieles a meditar en la importancia de reconocer los dones divinos y responder con agradecimiento sincero, no sólo con palabras, sino con obras que reflejen la fe viva. El Evangelio de este domingo subraya que la fe auténtica se manifiesta en la gratitud y en el reconocimiento de que toda sanación, tanto física como espiritual, proviene de Dios.
Este mensaje cobra especial relevancia en tiempos de indiferencia y olvido espiritual, recordando que sólo quien agradece, comprende verdaderamente el amor de Dios y recibe la plenitud de su salvación.






