Ciudad de México. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) presentó a los integrantes de su estrategia nacional denominada Defensores de México, una estructura con la que buscará recorrer el país y fortalecer su posicionamiento rumbo a los próximos procesos electorales, con especial presencia en entidades clave como Querétaro.
Durante una conferencia de prensa en la sede nacional del tricolor, el presidente del Comité Ejecutivo Nacional, Alejandro Moreno, sostuvo que el país atraviesa un momento decisivo y que, frente al avance de un modelo de gobierno que —dijo— debilita al Estado, confronta a la sociedad y compromete el futuro nacional, el PRI pretende reagrupar perfiles con experiencia política, administrativa y legislativa.
En ese contexto, Querétaro aparece como una plaza relevante dentro de esta nueva ruta partidista. Entre los nombres dados a conocer para la entidad figuran Abigail Arredondo Ramos, presidenta del PRI en Querétaro; Adriana Elisa Meza Argaluza; Manuel Montes Hernández; René Mejía Montoya, y Mario Calzada Mercado.
La inclusión de estos cuadros confirma que el priismo queretano será una de las bases regionales desde donde el partido intentará construir una narrativa de oposición con estructura territorial, experiencia de gobierno y cercanía con sectores sociales, en contraste con lo que el dirigente nacional definió como un oficialismo sostenido en la confrontación y la improvisación.
Alejandro Moreno afirmó que los llamados Defensores de México son mujeres y hombres que conocen el funcionamiento del Estado, saben tomar decisiones complejas y entienden que gobernar no consiste en destruir lo que existe, sino en mejorarlo. Con ese mensaje, el dirigente priista buscó colocar al partido como una alternativa que apuesta por la institucionalidad, la capacidad política y la reconstrucción del orden público frente a un escenario nacional marcado por la polarización.
Uno de los anuncios centrales fue el nombramiento de Rosario Robles Berlanga como Coordinadora de la Red Ciudadana para la Defensa de México, figura con la que el PRI pretende ampliar su interlocución más allá de la militancia formal y abrir espacios a la participación de ciudadanos simpatizantes. En la misma línea, Moreno informó que el tricolor abrirá la selección de candidaturas a la sociedad civil, siempre que quienes aspiren cuenten con reconocimiento público, aceptación social y condiciones reales de competitividad.
Esa definición política también tiene lectura para Querétaro, donde el PRI ha buscado reposicionarse mediante liderazgos con presencia legislativa y territorial. La apuesta del partido parece orientarse a fortalecer perfiles ya conocidos por el electorado, al tiempo que intenta presentarse como una fuerza abierta a acuerdos, coaliciones y candidaturas con respaldo ciudadano.
Durante su mensaje, el líder nacional del PRI aseguró que el país no necesita ocurrencias ni experimentos ideológicos, sino rumbo, seriedad y eficacia. Añadió que gobernar no es hablar todos los días, sino resolver todos los días, en una crítica directa al estilo político de Morena y al desempeño del gobierno federal.
Asimismo, dejó abierta la puerta a alianzas y coaliciones electorales, al señalar que el PRI está dispuesto a construir acuerdos con otras fuerzas políticas y sociales que compartan la necesidad de establecer un contrapeso real. Según su planteamiento, no se trata solamente de salvar a un partido, sino de articular una defensa institucional de México, de sus libertades y de su democracia.
En esa lógica, la estructura anunciada para Querétaro adquiere relevancia no sólo por los nombres incorporados, sino por el papel que podría desempeñar en la reorganización opositora a nivel estatal. Con liderazgos que combinan presencia partidista, representación popular y experiencia política, el priismo queretano buscará reposicionarse en un escenario donde la competencia electoral exigirá estructura, mensaje y capacidad de convocatoria.
Así, el anuncio de los Defensores de México no quedó limitado a una definición nacional. En Querétaro, el PRI ya delineó a sus principales cartas para sumarse a esta estrategia, con la intención de reforzar su presencia territorial y presentarse como una opción que, desde su narrativa, privilegia la experiencia sobre la improvisación y la institucionalidad sobre la confrontación.






