Querétaro. La Diócesis de Querétaro compartió el Evangelio correspondiente al 33° Domingo del Tiempo Ordinario, tomado del libro de San Lucas (21, 5-19), un pasaje en el que Jesús advierte a sus discípulos sobre las tribulaciones futuras y los llama a mantenerse firmes en la fe, aun en medio de escenarios adversos.
En el texto sagrado, el Señor recuerda que ninguna obra humana es eterna y que llegarán tiempos de confusión, falsas voces y conflictos que podrían desorientar al creyente. Ante ello, Jesús exhorta a no caer en el engaño ni en el temor, subrayando que las guerras, las tensiones entre naciones y los desastres naturales no deben interpretarse como señales inmediatas del fin, sino como parte de la fragilidad del mundo.
El pasaje también advierte sobre persecuciones y traiciones que enfrentarán quienes sigan fielmente a Cristo, situaciones que servirán como oportunidad para dar testimonio. Jesús asegura que Él mismo dará sabiduría a sus discípulos para defender la verdad sin necesidad de discursos preparados.
Pese a las pruebas, el mensaje central es de esperanza: quienes perseveren con firmeza, confiando en la protección divina, alcanzarán la verdadera vida. Un recordatorio oportuno para la comunidad católica de fortalecer sus convicciones, ante un entorno donde con frecuencia se promueven visiones relativistas que diluyen los valores esenciales de la fe.






