Kiev, Ucrania. La imponente estatua de la Madre Ucrania en Kiev, uno de los monumentos más reconocibles de Ucrania, ha perdido su símbolo del martillo y la hoz, luego de que las autoridades decidieran reemplazar el emblema de la era soviética por el escudo del tridente, también conocido como «tryzub«, en un esfuerzo por recuperar la identidad cultural del país y deslindarla del pasado comunista, en medio de la invasión rusa.
El monumento a la Madre Ucrania, una impresionante escultura de 61 metros de altura, fue erigido en 1981 como parte de un complejo más amplio que alberga el museo nacional de la Segunda Guerra Mundial, y se encuentra en la margen derecha del río Dniéper, en Kiev, mirando hacia el este, hacia Moscú. Sin embargo, a partir de ahora, en lugar del emblema del martillo y la hoz, llevará el tryzub ucraniano, el tridente que fue adoptado como escudo de armas de la Ucrania independiente el 19 de febrero de 1992.
La delicada operación para retirar el antiguo emblema comenzó a finales de julio, pero diversos factores, incluido el mal clima y los continuos ataques aéreos, retrasaron los trabajos. La escultura renovada se inaugurará oficialmente el 24 de agosto, coincidiendo con el Día de la Independencia de Ucrania.

El cambio también ha llevado a una nueva denominación para la estatua, que antes era conocida como «Monumento a la Madre Patria» cuando Ucrania formaba parte de la Unión Soviética. Esta renovación y cambio de símbolos son parte de un amplio esfuerzo por parte de Ucrania para borrar los vestigios de la influencia soviética y rusa de sus espacios públicos. A lo largo de los años, se han llevado a cabo labores para eliminar monumentos y cambiar los nombres de calles y plazas, honrando a artistas, poetas y soldados ucranianos en lugar de figuras culturales rusas.
Es importante mencionar que en 2015, la mayoría de los símbolos soviéticos y del Partido Comunista fueron declarados ilegales en Ucrania; sin embargo, esta prohibición no incluía monumentos de la Segunda Guerra Mundial como la estatua de la Madre Ucrania.
De acuerdo con datos del Ministerio de Cultura del país, alrededor del 85% de los ucranianos apoyaron la retirada del martillo y la hoz del monumento, lo que refleja el anhelo de la población de reafirmar su identidad nacional y distanciarse de la era comunista.
El cambio de símbolos en la emblemática estatua de la Madre Ucrania es un paso significativo en el camino hacia la preservación y promoción de la cultura y la independencia de Ucrania en medio de la actual coyuntura geopolítica.