Whashington, D.C. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la remoción de Kristi Noem como titular del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la designación del senador por Oklahoma, Markwayne Mullin, como nuevo titular de la dependencia. La decisión fue comunicada por el propio mandatario a través de su red social Truth Social.
En su mensaje, Trump agradeció el trabajo realizado por Noem durante su gestión, especialmente en materia de control fronterizo, y confirmó que la exfuncionaria asumirá un nuevo encargo dentro de su administración. De acuerdo con el mandatario, pasará a desempeñarse como Enviada Especial para el Escudo de las Américas, una iniciativa orientada a reforzar la seguridad del hemisferio occidental y a fortalecer la cooperación regional frente a amenazas transnacionales.
“El hemisferio occidental es absolutamente crítico para la seguridad de Estados Unidos”, expresó Noem en redes sociales al referirse a su nueva responsabilidad. La exsecretaria destacó que desde esa posición podrá aprovechar la experiencia adquirida durante los últimos 13 meses al frente del DHS para consolidar alianzas estratégicas y reforzar la coordinación en materia de seguridad nacional.
Noem había sido designada por Trump al inicio de su gobierno para dirigir el Departamento de Seguridad Nacional, dependencia clave en temas como control migratorio, protección fronteriza y combate al crimen organizado transnacional. Durante su gestión impulsó diversas acciones vinculadas a la política migratoria y a la seguridad interior, particularmente en la frontera sur del país.
Sin embargo, en los últimos meses su actuación fue objeto de creciente escrutinio político y mediático. Entre los cuestionamientos que enfrentó se encuentran decisiones administrativas dentro del DHS, su manejo de determinados incidentes relacionados con agentes federales de inmigración y controversias surgidas durante audiencias recientes en el Congreso estadounidense.
Funcionarios actuales y anteriores del departamento habían señalado en privado dudas sobre la continuidad de Noem al frente de la dependencia, luego de una serie de episodios que generaron tensiones con otros sectores de la administración federal. Entre ellos destacó la breve suspensión del programa TSA PreCheck durante el actual periodo de financiamiento del DHS, una medida que posteriormente fue revertida.
A pesar de las críticas, Trump subrayó que Noem obtuvo “numerosos y espectaculares resultados”, particularmente en el ámbito de la seguridad fronteriza, uno de los pilares de su agenda política.
En sustitución de Noem, el presidente nominó al senador republicano Markwayne Mullin, legislador por Oklahoma y aliado cercano del mandatario en el Senado. Mullin asumirá el cargo el próximo 31 de marzo, una vez que concluya el proceso de confirmación correspondiente.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que la administración trabajará con el Congreso para lograr una confirmación expedita del nuevo secretario.
Mullin, empresario de origen y exluchador profesional de artes marciales mixtas, ha consolidado una presencia constante en los medios de comunicación defendiendo las políticas de seguridad y migración impulsadas por la Casa Blanca. De acuerdo con asistentes presidenciales, Trump valora particularmente su capacidad para confrontar a críticos de la administración durante entrevistas televisivas y debates públicos.
El senador ha sido enviado en diversas ocasiones por el equipo presidencial a programas de noticias por cable en momentos clave del gobierno, lo que contribuyó a fortalecer su perfil político dentro del círculo cercano al mandatario.
Con este movimiento, la Casa Blanca busca reordenar la conducción del Departamento de Seguridad Nacional, una dependencia estratégica para la agenda de seguridad, migración y defensa del territorio estadounidense, al tiempo que coloca a Noem en una nueva función diplomática enfocada en la coordinación regional en materia de seguridad.






