Estados Unidos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la creación de una coalición militar regional destinada a combatir a los carteles del narcotráfico en el hemisferio occidental, durante la primera Cumbre “Escudo de las Américas”, celebrada en Miami y en la que participaron mandatarios latinoamericanos afines a su administración.
La iniciativa, denominada Coalición Anticarteles de las Américas (Americas Counter Cartel Coalition), busca coordinar acciones militares, estratégicas y de inteligencia entre Estados Unidos y un grupo de países de la región con el objetivo de debilitar y desmantelar a las organizaciones criminales transnacionales que operan en América Latina.

De acuerdo con el Departamento de Estado, la nueva alianza pretende “impulsar estrategias conjuntas para poner fin a la injerencia extranjera en el hemisferio, combatir a pandillas y carteles narcoterroristas, y frenar la inmigración ilegal y masiva”. El acuerdo contempla la colaboración entre fuerzas armadas y organismos de seguridad de al menos 17 países.
Durante el encuentro, Trump afirmó que la única manera de enfrentar a las organizaciones criminales que han adquirido capacidades similares a las de fuerzas militares es mediante el uso decidido del poder del Estado.
“La única forma de derrotar a estos enemigos es desatando el poder de nuestros ejércitos. Tenemos que usar nuestro ejército”, declaró el mandatario estadounidense ante los jefes de Estado reunidos en el Trump National Doral.
La proclamación firmada al cierre de la cumbre establece que los carteles criminales y organizaciones terroristas que operan en el hemisferio occidental representan una amenaza directa para la seguridad y estabilidad de las naciones. Por ello, el documento subraya la necesidad de emplear todos los recursos legales disponibles para “privar a estas organizaciones de cualquier control territorial, así como de su acceso a financiamiento y recursos logísticos”.
El plan también contempla que Estados Unidos entrene y movilice a las fuerzas militares de los países participantes, con el objetivo de crear una fuerza de combate regional más eficaz frente al crimen organizado.
Entre los mandatarios presentes en la cumbre destacaron el presidente de Argentina, Javier Milei; el mandatario de El Salvador, Nayib Bukele; el presidente de Ecuador, Daniel Noboa; así como el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quienes manifestaron su respaldo a la iniciativa impulsada desde Washington.
En contraste, llamó la atención la ausencia de países clave en la lucha contra el narcotráfico, como México y Colombia, además de Venezuela. Analistas consideran que la exclusión responde tanto a diferencias políticas como a la intención de la Casa Blanca de consolidar primero un bloque de aliados ideológicamente cercanos.
Expertos en seguridad internacional señalan que, pese a estas ausencias, el proyecto difícilmente podrá consolidarse sin la participación de México y Colombia, debido al papel estratégico que ambos países desempeñan en las rutas del narcotráfico y en la producción de drogas en el continente.
El anuncio ocurre además en un contexto de creciente activismo de la política exterior estadounidense en la región. En semanas recientes, Washington participó en operaciones militares conjuntas con Ecuador contra organizaciones criminales, y ha intensificado su discurso de seguridad hemisférica frente al crimen organizado.
La nueva coalición también tendrá como objetivo combatir el tráfico de personas y la inmigración irregular hacia Estados Unidos, tema que ha sido una de las principales banderas políticas de la administración Trump.
Para diversos analistas, la iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de Washington para reforzar su influencia en América Latina y contrarrestar la presencia de potencias externas en la región, particularmente China, cuyo peso económico y comercial ha crecido de manera significativa en las últimas décadas.
En ese contexto, el llamado “Escudo de las Américas” se perfila como uno de los pilares de la nueva doctrina de seguridad regional impulsada por la Casa Blanca, que busca fortalecer la cooperación militar entre gobiernos aliados y reconfigurar el equilibrio geopolítico en el hemisferio occidental.





