Querétaro. La Diócesis de Querétaro compartió la lectura correspondiente al 31° domingo del Tiempo Ordinario, tomada del Evangelio según San Mateo (25, 31-46), en la cual Jesús enseña a sus discípulos sobre el juicio final y la importancia de vivir la caridad en obras concretas.
En este pasaje, el Señor anuncia que cuando el Hijo del hombre regrese en su gloria, separará a las naciones como el pastor aparta a las ovejas de los cabritos. A los que obran con misericordia les dirá: “Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo”, mientras que a quienes negaron su ayuda a los necesitados les advertirá sobre el castigo eterno.
El texto subraya que servir al prójimo es servir a Cristo mismo: alimentar al hambriento, dar de beber al sediento, acoger al forastero, vestir al desnudo, visitar al enfermo y al encarcelado. De esta manera, el mensaje central resalta la responsabilidad personal ante Dios y el llamado a vivir una fe que se exprese en acciones concretas de amor y compasión.
La reflexión dominical invita a los fieles queretanos a examinar su vida a la luz del Evangelio, practicando la misericordia como expresión viva de la fe cristiana.






