Querétaro. La Diócesis de Querétaro compartió el Evangelio correspondiente al vigésimo tercer domingo del Tiempo Ordinario, tomado del libro de San Lucas (14, 25-33). En este pasaje, Jesús dirige a sus discípulos un mensaje firme sobre las exigencias del verdadero seguimiento cristiano.
El texto evangélico recuerda que para ser auténtico discípulo de Cristo es necesario ponerlo en el centro de la vida, incluso por encima de los afectos familiares y de las propias seguridades materiales. Asimismo, Jesús señala que cargar la cruz y renunciar a todo lo que impida el camino son condiciones indispensables para vivir con coherencia la fe.
La enseñanza subraya que la decisión de seguir al Señor debe asumirse con responsabilidad y valentía, del mismo modo que quien construye una torre o se prepara para la batalla mide antes sus fuerzas y recursos. Sólo quien es capaz de entregarse por completo puede alcanzar la plenitud del discipulado.
La Iglesia invita a los fieles a meditar en este llamado, recordando que la vida cristiana no se sostiene en la comodidad o en la tibieza, sino en la entrega generosa y en la confianza en Dios por encima de todo.






