Washington y Teherán. Estados Unidos e Irán se encuentran oficialmente en guerra tras una serie de ataques lanzados por el ejército estadounidense contra las principales instalaciones nucleares iraníes en Natanz, Isfahán y Fordow. El presidente Donald Trump afirmó que se trató de “un éxito militar espectacular” y advirtió que “si la paz no llega pronto, habrá más tragedias”.
La ofensiva, ejecutada con misiles Tomahawk y bombas antibúnker, fue anunciada primero por Trump a través de su red Truth Social. Según versiones de medios estadounidenses, los misiles fueron lanzados desde submarinos ubicados en el Golfo Pérsico. El mandatario destacó que “todos los aviones están de regreso a casa sin contratiempos” y reiteró que no permitirá que Irán adquiera armamento nuclear.
Tras los bombardeos, Irán prometió una respuesta. El diplomático Abás Araqchi advirtió que “habrá consecuencias duraderas” y que Teherán se reserva todas las opciones. En una declaración más agresiva, el influyente editor conservador Hossein Shariatmadari llamó a cerrar el Estrecho de Ormuz y atacar la flota estadounidense en Bahréin. “Sin dudarlo ni demora”, señaló.
La tensión escaló aún más cuando Israel reportó una oleada de misiles iraníes. Sirenas de alerta se activaron en Tel Aviv y Jerusalén. Médicos y servicios de emergencia fueron desplegados ante impactos confirmados de misiles balísticos. El ejército israelí pidió a la población buscar refugio inmediato y declaró el cierre total de su espacio aéreo.

Desde Teherán, el presidente Masud Pezeshkian aseguró que su país no detendrá su programa nuclear y advirtió a Israel sobre una “respuesta más devastadora”. Mientras tanto, la Organización de Energía Atómica iraní aseguró que continuará desarrollando sus capacidades atómicas como parte de su soberanía y en honor a sus mártires.
La respuesta diplomática ha sido limitada. La ONU, a través de António Guterres, expresó “profunda alarma” y llamó al cese de hostilidades. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México emitió un comunicado donde hizo un “llamado urgente al diálogo diplomático” y reiteró su postura pacifista. Las embajadas mexicanas en Medio Oriente mantienen contacto con los connacionales.
En Estados Unidos, las reacciones políticas han sido divididas. Varios congresistas, tanto republicanos como demócratas, criticaron a Trump por lanzar los ataques sin autorización del Congreso. El republicano Thomas Massie denunció que “esto no es constitucional” y el demócrata Jim Himes exigió que el Congreso “tenga voz antes de que caigan las bombas”.
Trump, por su parte, agradeció al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y reiteró que “no hay ejército en el mundo que iguale al estadounidense”. También aseguró que aún quedan muchos objetivos listos para ser eliminados “en minutos” si Irán insiste en continuar con su desafío militar. “Habrá paz o habrá tragedia”, insistió desde la Casa Blanca.
Israel, por ahora, se prepara para un conflicto prolongado. Su ejército ha reforzado su defensa antimisiles y advirtió que la guerra podría extenderse. Mientras tanto, la región del Golfo se encuentra en máxima alerta y la comunidad internacional observa con creciente preocupación el regreso de la guerra abierta al corazón del Medio Oriente.






