Querétaro. La Diócesis de Querétaro compartió el mensaje correspondiente al V Domingo de Cuaresma, con la lectura tomada de San Juan (11, 1-45), en la que se narra la enfermedad, muerte y resurrección de Lázaro, uno de los episodios más significativos del tiempo litúrgico previo a la Semana Santa.
En el pasaje, se relata cómo Marta y María enviaron a llamar a Jesús ante la enfermedad de su hermano Lázaro. Tras conocer la situación, Cristo afirmó que aquel hecho no terminaría en la muerte, sino que serviría para manifestar la gloria de Dios. Días después, al llegar a Betania, encontró a Lázaro sepultado desde hacía cuatro días.
La narración pone en el centro el diálogo entre Jesús y Marta, a quien declara: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá”. Con ello, el texto subraya uno de los mensajes centrales de la fe cristiana: la victoria de la vida sobre la muerte y la esperanza que nace de la confianza en Dios.
Más adelante, profundamente conmovido por el dolor de la familia y de quienes acompañaban el duelo, Jesús acudió al sepulcro y ordenó retirar la losa. Después de elevar una oración al Padre, llamó con voz fuerte a Lázaro para que saliera, y éste volvió a la vida ante la mirada de los presentes.
De acuerdo con la lectura difundida por la Iglesia queretana, este signo provocó que muchos de los judíos que habían acudido a consolar a Marta y María creyeran en Jesús. El pasaje cobra especial relevancia en la recta final de la Cuaresma, al presentar a Cristo como fuente de vida, esperanza y salvación para los creyentes.
En su mensaje, la Diócesis enfatizó que este fragmento evangélico invita a fortalecer la fe en medio de las pruebas, recordando que incluso en los momentos de dolor y aparente ausencia, Dios actúa con un propósito mayor. Asimismo, llamó a los fieles a vivir este tiempo de preparación espiritual con responsabilidad, reflexión y apertura al encuentro con Cristo.
Finalmente, se destacó que el V Domingo de Cuaresma marca una etapa decisiva en el camino hacia la Semana Santa, donde se profundiza en el misterio de la vida, muerte y resurrección de Jesús, eje central de la tradición cristiana y fundamento de una visión trascendente de la vida frente a las adversidades del mundo contemporáneo.






