Querétaro. El Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro (MACQ) inauguró la exposición “La lluvia se escapa por una grieta hacia el cielo”, del artista sinaloense Hugo Lugo, una muestra que reúne obra reciente realizada entre 2024 y 2026, así como piezas de años anteriores, en un recorrido que confirma una trayectoria sostenida de experimentación plástica y visual.
Con un cuerpo de obra que transita de la pintura a la instalación, e incorpora además video y piezas sonoras, la exposición plantea una reflexión en torno a la memoria, el hogar y los símbolos que habitan los recuerdos. La propuesta no se limita a la representación literal, sino que busca provocar una experiencia perceptual y conceptual, donde lo doméstico, lo religioso y lo tradicional adquieren una dimensión más profunda.

De acuerdo con el texto curatorial de Carla García Andrade, la obra de Hugo Lugo trastoca los medios convencionales de las artes visuales y subvierte sus lenguajes: lo que en apariencia puede ser figurativo no se agota en la mera representación. En ese universo aparecen elementos recurrentes como animales, casa, vela, zapatos, manta, estrellas, cuchara, canoa y tinajas, así como materiales como azúcar, madera, carbón o arcilla, empleados con una intención simbólica para sugerir lo oculto, lo distante, la presencia y la ausencia.
En el plano formal, la muestra también destaca por tratamientos en la composición, la disposición de planos, la escala y la aplicación de color local, rasgos que, lejos de responder a una lógica realista, apuntan a una abstracción del tiempo y del espacio. Varias de las piezas, además, rompen con el formato cuadrangular tradicional de la pintura, reforzando la apuesta del artista por ampliar los límites del soporte.
La exposición se construye a partir de vivencias vinculadas con la infancia y juventud del autor, con la figura paterna, la casa, el mar, la tierra y el cielo; sin embargo, la propuesta curatorial subraya que estas referencias no se presentan desde una lógica estrictamente autobiográfica, sino desde una dimensión estética y simbólica, abierta a la interpretación del espectador. Así, cada visitante puede establecer su propio vínculo con las obras y con las preguntas que plantean sobre la identidad, la memoria y aquello que permanece o se escapa.
Uno de los pasajes que acompañan la muestra remite a un recuerdo de 1986, cuando el cometa Halley fue visible cerca de la Tierra. Lugo evoca una noche en que, junto a su padre, subió al techo de su casa en medio del calor veraniego, tras quedarse sin electricidad, para intentar dormir bajo el cielo abierto. Aquella escena, marcada por la contemplación del firmamento y la compañía paterna, aparece como una memoria íntima que ayuda a entender la densidad emocional y simbólica de la exposición.


Hugo Lugo, nacido en Sinaloa en 1974, ha desarrollado su obra desde 1999 en diversos medios, principalmente en pintura y dibujo. Su trabajo ha sido expuesto en ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Caracas, Bogotá, Río de Janeiro, Santiago, Madrid, Ciudad de México, Ámsterdam, París y Hong Kong, y ha participado en plataformas internacionales como SP Arte en São Paulo, la Bienal de Pintura Rufino Tamayo, la Bienal de Fotografía del Centro de la Imagen y la Bienal FEMSA. Además, fue miembro del Sistema Nacional de Creadores y ha recibido diversos premios y reconocimientos.
“La lluvia se escapa por una grieta hacia el cielo” permanecerá abierta al público hasta el 17 de mayo, en el Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro, ubicado en la esquina de Manuel Acuña y Reforma, en el Barrio de La Cruz, en el Centro Histórico de la capital queretana. El horario de visita es de martes a domingo, de 10:00 a 17:30 horas, con entrada gratuita.






