Querétaro. La Diócesis de Querétaro compartió con la comunidad católica el Evangelio del Domingo III de Navidad, correspondiente a la celebración del Bautismo del Señor, uno de los pasajes centrales de la vida pública de Jesucristo.
La lectura proclamada está tomada del Evangelio según San Mateo (3, 13-17), donde se narra el momento en que Jesús acude desde Galilea al río Jordán para ser bautizado por Juan el Bautista. El texto subraya la resistencia inicial de Juan, quien reconoce la superioridad espiritual de Jesús, y la respuesta del Señor, quien insiste en cumplir la voluntad de Dios como signo de obediencia y entrega.
El pasaje culmina con una de las manifestaciones más claras del misterio trinitario: tras el bautismo, los cielos se abren, el Espíritu de Dios desciende en forma de paloma y se escucha la voz del Padre que proclama: “Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias”.
De acuerdo con la tradición católica, el Bautismo del Señor marca el inicio de la vida pública de Cristo y reafirma su misión redentora, además de recordar a los fieles la importancia del bautismo como sacramento fundamental de la vida cristiana, llamado a vivirse con coherencia, fe y compromiso en medio del mundo.






