Ciudad de México. El grupo parlamentario de Morena en el Senado impulsa una revisión al uso del Teatro de la República, con el objetivo de frenar actividades ajenas a las legislativas y políticas en uno de los recintos históricos más relevantes del país.
Los senadores consideran que este espacio, donde se promulgó la Constitución de 1917, debe ser preservado y respetado conforme a su valor histórico, simbólico y arquitectónico, y no ser utilizado para eventos sociales como sesiones fotográficas de XV años, graduaciones o celebraciones religiosas, prácticas que se han registrado en años recientes.
Desde 2016, el inmueble forma parte de los bienes materiales del Senado de la República, tras una adquisición por alrededor de 100 millones de pesos. A partir de entonces, la Junta de Coordinación Política analiza establecer lineamientos más estrictos que limiten su uso exclusivamente a actividades institucionales, legislativas o de carácter cívico.
Legisladores de Morena, citados por medios nacionales, reconocen que la arquitectura del recinto resulta atractiva para la ciudadanía, lo que ha motivado solicitudes para eventos privados; sin embargo, subrayan que el peso histórico del inmueble exige un trato acorde con su significado para la nación.
El Teatro de la República no sólo fue escenario de la promulgación constitucional el 5 de febrero de 1917. También albergó, en 1867, el Consejo de Guerra que juzgó a Maximiliano I de México, junto con los generales conservadores Miguel Miramón y Tomás Mejía.
La discusión sobre el uso de recintos legislativos no se limita a Querétaro. En la sede del Senado ubicada en Reforma e Insurgentes, en la Ciudad de México, también se han realizado actividades no legislativas, como eventos deportivos y ferias. Un ejemplo fue el torneo internacional de billar encabezado en 2025 por el senador Emmanuel Reyes, así como encuentros de carácter masónico y exposiciones artesanales en otros inmuebles del Poder Legislativo.
Para los legisladores que impulsan esta medida, la prioridad es evitar la banalización de espacios que forman parte de la memoria nacional y garantizar que su uso esté alineado con la función institucional y el respeto al legado histórico que representan.






