Washington, D.C. El gobierno del presidente Donald Trump revocó la aprobación de 13 rutas de aerolíneas mexicanas hacia Estados Unidos, bajo el argumento de que México violó el acuerdo bilateral de transporte aéreo firmado en 2015. La medida, anunciada por el secretario de Transporte, Sean Duffy, incluye la suspensión de todos los servicios combinados entre Estados Unidos y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), así como el congelamiento de cualquier nueva ruta o expansión desde el Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM).
Entre los vuelos afectados se encuentran las rutas de Aeroméxico entre el AIFA y Houston y McAllen; el servicio de Volaris entre Ciudad de México y Newark; y varios destinos de Viva Aerobus desde el AIFA hacia ciudades como Austin, Nueva York, Chicago, Dallas, Denver, Houston, Los Ángeles, Miami y Orlando.
La orden también contempla, de aprobarse en su totalidad, prohibir a las aerolíneas mexicanas de pasajeros transportar carga en la bodega entre Ciudad Juárez y Estados Unidos, lo que podría entrar en vigor en un plazo de tres meses.
“México canceló y congeló ilegalmente los vuelos de una aerolínea estadounidense durante tres años sin consecuencias”, afirmó Duffy. Acusó además a las autoridades mexicanas de restringir las franjas horarias y forzar el traslado de operaciones de carga desde 2022.
El secretario de Transporte responsabilizó a la administración demócrata de Joe Biden por no haber actuado ante lo que calificó como una violación del acuerdo. “Joe Biden y Pete Buttigieg fueron demasiado débiles para plantarle cara a México”, dijo Duffy, al tiempo que aseguró que el presidente Trump “pondrá a Estados Unidos primero y hará cumplir los acuerdos internacionales”.
La medida forma parte de una estrategia más amplia de la nueva administración estadounidense para garantizar condiciones equitativas en el mercado aéreo y proteger los intereses de sus aerolíneas y pasajeros.
“Hasta que México deje de jugar y cumpla sus compromisos, seguiremos exigiéndole responsabilidades. Ningún país debería aprovecharse de nuestras aerolíneas, nuestro mercado y nuestros pasajeros sin consecuencias”, advirtió el funcionario.






