Querétaro. Durante el Evangelio correspondiente al 27° Domingo del Tiempo Ordinario, la Diócesis de Querétaro compartió el pasaje según San Lucas (17, 5-10), en el cual los apóstoles piden al Señor que aumente su fe. En respuesta, Jesús enseña que incluso una fe tan pequeña como una semilla de mostaza tiene la fuerza de mover un árbol, subrayando el poder de creer con humildad y obediencia.
El texto evangélico también llama a reconocer que todo discípulo está llamado al servicio sin buscar recompensas, recordando las palabras de Cristo: “No somos más que siervos; sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer”. Con ello, se invita a los creyentes a servir con sencillez y entrega, sin esperar reconocimiento humano, confiando en que el verdadero mérito proviene de la fidelidad a Dios.
Desde la Diócesis se destacó que este Evangelio ofrece una oportunidad para renovar la fe en medio de las dificultades, recordando que no se trata de la cantidad de fe, sino de su autenticidad y constancia. La enseñanza de Jesús exhorta a no desfallecer en el camino cristiano, a mantener la confianza en la Providencia divina y a vivir cada día como un servicio amoroso a Dios y al prójimo.
De esta manera, la comunidad católica queretana es llamada a fortalecer su vida espiritual, a profundizar en la oración y a poner en práctica el Evangelio con humildad, reconociendo que todo bien procede del Señor y que la verdadera grandeza del cristiano se manifiesta en la fe sencilla, obediente y perseverante.






