Pinal de Amoles, Qro. El gobernador Mauricio Kuri González encabezó la entrega oficial de las obras de restauración en la Parroquia de Santa María de Guadalupe, ubicada en la delegación de Ahuacatlán de Guadalupe, en el municipio de Pinal de Amoles, donde afirmó que la preservación del patrimonio queretano se mantiene como una de las prioridades de la actual administración estatal.
Durante su gira de trabajo por la Sierra Gorda, el mandatario estatal supervisó los trabajos realizados en más de 664 metros cuadrados de cubiertas del templo, una intervención que en su primera etapa contempló la reintegración de entortados, así como pintura en cúpula y fachada, con una inversión de 2.4 millones de pesos. La obra respondió a una solicitud de la población que permaneció sin atención durante más de 15 años.
En el acto, el secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, José Pío X Salgado Tovar, explicó que la restauración integral busca rescatar un espacio de profundo valor cultural, social y religioso para las familias de la región serrana. Recordó además que esta misión fue fundada en el siglo XVII por Fray Felipe Galindo, por lo que su conservación representa también la defensa de una parte esencial de la historia queretana.

Detalló que los trabajos consistieron en retirar materiales dañados, liberar y reconstruir entortados, impermeabilizar cubiertas, intervenir muros afectados por humedad y hongos, además de rehabilitar la estructura del tambor de la cúpula, restaurar contrafuertes y recuperar la pintura de la fachada exterior del inmueble.
Salgado Tovar subrayó que este tipo de acciones forman parte de una estrategia estatal orientada a conservar los monumentos históricos en las distintas regiones de Querétaro, con especial atención a espacios emblemáticos de la Sierra Gorda, donde la identidad comunitaria se encuentra estrechamente vinculada con sus recintos religiosos.
A nombre de los presbíteros, del comité prorestauración y de la feligresía integrada por 37 comunidades de la parroquia, el párroco Isaac Osornio Martínez reconoció la disposición del gobierno estatal para destinar recursos a esta primera etapa de rehabilitación, que permitió intervenir el cupulín, la cúpula, las bóvedas y los muros exteriores, además de realizar trabajos de limpieza general.
En representación de los beneficiarios, Sol Morado agradeció a las autoridades por atender una demanda largamente esperada y sostuvo que el templo no sólo representa un bien material, sino el alma de la comunidad. Asimismo, convocó a los habitantes a convertirse en custodios de este legado para asegurar su preservación en las próximas generaciones.
Con esta entrega, el gobierno estatal refuerza su discurso de protección al patrimonio histórico y religioso de Querétaro, particularmente en una zona donde los templos no sólo son centros de fe, sino también referentes de cohesión social, memoria colectiva e identidad regional.






