Ciudad de México. La Clave Única de Registro de Población (CURP) biométrica será, a partir de ahora, un documento oficial obligatorio para todos los mexicanos. Así lo establece el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el cual formaliza su entrada en vigor como parte del nuevo sistema de identificación digital impulsado por el gobierno federal.
Este instrumento de identidad será más que un simple código alfanumérico, ya que ahora integrará información personal sensible como nombre completo, fecha de nacimiento, sexo, huellas dactilares, fotografía y el iris de ambos ojos, elementos que configuran una base de datos robusta para la identificación de los ciudadanos.
De qué se trata la nueva CURP biométrica
La CURP tradicional, compuesta por 18 caracteres, ha sido durante décadas una herramienta de registro poblacional tanto para nacionales como para extranjeros que residen en el país, así como para mexicanos que viven en el extranjero. Sin embargo, con la reforma aprobada en el Congreso de la Unión, este documento pasará a ser más completo y personalizado.
El nuevo formato incluirá los siguientes datos:
- Nombre completo
- Fecha de nacimiento
- Sexo (H/M)
- Lugar de nacimiento
- Fotografía
- Código QR con información biométrica
- Huellas dactilares (10)
- Iris de los ojos
- Firma electrónica (en versiones actualizadas)
- Leyenda certificada por el Registro Nacional de Población (Renapo)
Además, se incorpora una estructura renovada para conformar la CURP, donde se consideran elementos específicos de los apellidos, nombre y fecha de nacimiento, manteniendo como referencia la homoclave tradicional.
Aplicación gradual y con respaldo legal
Aunque todavía no hay una fecha precisa para iniciar el trámite, se prevé que la CURP biométrica sea de uso obligatorio a partir de febrero de 2026. Para ello, las autoridades federales iniciarán un proceso gradual de implementación a través de la Plataforma Única de Identidad, misma que deberá quedar constituida en un plazo máximo de 90 días naturales a partir de la publicación del decreto.
La Secretaría de Gobernación, junto con la Agencia de Transformación Digital, será responsable de habilitar los mecanismos técnicos y administrativos para la recopilación e integración de los datos. Se contempla además un plan especial para el registro biométrico de menores de edad en colaboración con instancias como el DIF y el sistema educativo nacional.
Obligación para entes públicos y privados
El decreto también señala que todas las dependencias, tanto públicas como privadas, deberán adoptar las medidas necesarias para exigir la CURP biométrica como requisito indispensable en sus trámites y servicios. Esto implica una homologación de procesos administrativos en todos los niveles de gobierno, desde lo local hasta lo federal.
La intención, según voceros del Ejecutivo, es combatir la suplantación de identidad y fortalecer la seguridad en los sistemas de salud, educación, asistencia social, bancarios y fiscales. Sin embargo, también ha despertado críticas entre sectores que advierten sobre los riesgos de centralizar información biométrica sin controles adecuados de protección de datos.
La implementación de esta CURP renovada representa un paso hacia una mayor digitalización gubernamental, pero también exige vigilancia y responsabilidad en el manejo de la información de millones de mexicanos.






