California, Estados Unidos. Julio César Chávez Jr., hijo del legendario campeón del boxeo mexicano, vive el capítulo más oscuro de su vida tras ser detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Los Ángeles, California, por carecer de la documentación necesaria para residir en Estados Unidos. Sin embargo, su mayor problema lo espera en México: la Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que existen órdenes de aprehensión vigentes en su contra por presuntos delitos de delincuencia organizada y tráfico de armas.
Según reveló el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Chávez Jr. mantenía presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, lo que motivó a las autoridades estadounidenses a acelerar su deportación hacia México. Al llegar al país, deberá responder por acusaciones que podrían significarle entre 10 y hasta 40 años de prisión, dependiendo del grado de responsabilidad que le sean atribuidos por los jueces federales.
De acuerdo con el artículo 4 de la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, si el boxeador mexicano participó en tareas de dirección, administración o supervisión dentro de estructuras criminales, podría recibir penas de entre 20 y 40 años. Mientras que si sólo se le acredita colaboración o participación sin un rol directivo, la sanción oscilaría entre 10 y 20 años.
A esto se suman los delitos relacionados con el tráfico de armas. Conforme al artículo 84 de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, recientemente reformada, las penas podrían ir desde siete hasta 30 años de cárcel, dependiendo si las armas en cuestión son de uso exclusivo del Ejército o no.
Cabe recordar que en enero de 2024, Chávez Jr. fue arrestado en Estados Unidos por posesión de armas de asalto y fabricación o importación de un rifle con cañón corto. Este episodio se sumó a otros señalamientos previos en su contra por presuntas actividades vinculadas con el ingreso clandestino de armamento al país.
El escándalo también ha salpicado su entorno personal. En particular, las autoridades estadounidenses apuntaron que Chávez Jr. intentó sostener su residencia en Estados Unidos mediante su matrimonio con Frida Muñoz, quien años atrás fue esposa de Édgar Guzmán López, hijo de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa. Aunque Muñoz se habría distanciado de esa familia tras el asesinato de Édgar Guzmán en 2008, este nexo histórico terminó por abonar a las sospechas de las agencias norteamericanas.
Por su parte, la leyenda del boxeo Julio César Chávez padre, junto con el resto de la familia, han expresado públicamente su respaldo a Chávez Jr. y pidieron que tanto las autoridades mexicanas como estadounidenses aclaren el caso lo antes posible. El propio excampeón aseguró que confía en la inocencia de su hijo y se dijo dispuesto a colaborar en lo necesario para limpiar su nombre.
Hasta el momento, ni el Departamento de Seguridad de Estados Unidos ni la FGR han dado a conocer una fecha específica para la deportación del boxeador a México. Lo cierto es que, de confirmarse las acusaciones y tras un juicio en tribunales federales, Chávez Jr. podría intercambiar el cuadrilátero por una celda durante las próximas décadas.


